El derrumbe español puede derribar al sistema transatlántico este fin de semana


De manera abrupta, pero coherente, la crisis de la deuda española ha irrumpido en las últimas 48 horas como ruptura sistémica en toda la fachada financiera y monetaria transatlántica, planteando la interrogante inmediata: ¿Sobrevivirá la Unión Monetaria Europea y todo el sistema financiero transatlántico al final de este fin de semana feriado?

Al final de la tarde del viernes, el gobierno español reveló que el costo de rescatar al banco Bankia, que fue nacionalizado el 9 de mayo, le costará ahora a los contribuyentes españoles cerca de 24 mil millones de euros, y quizá más. Muchos otros bancos españoles enfrentan el derrumbe inminente o el rescate; las regiones autónomas de España, que cargan sus propias deudas gigantescas, están todas en bancarrota y desesperadas por su rescate. Durante la semana pasada, los depositantes españoles y extranjeros estuvieron sacando su dinero de los bancos españoles más débiles presas del pánico, como la fuga de capitales que ocurrió en los bancos griegos hace meses.

La situación en Grecia, Italia, Portugal e Irlanda está igualmente al borde de la desintegración total, y la exposición de los grandes bancos de Wall Street a esta desintegración europea es tan enorme que no hay parte del sistema transatlántico que esté exento de la repentina realidad aplastante de este derrumbe.

Ya sea que el sistema se mantenga por unos cuantos días o semanas más, o ya sea que literalmente se desintegre por completo en las próximas horas, ha llegado la hora de la verdad, cuando se han agotado todas las opciones para mantener íntegro al sistema.

Hoy, en respuesta a esta crisis inmediata, el economista político estadounidense Lyndon LaRouche emitió un llamado a la acción. En referencia a la burbuja financiera transatlántica en general, a la luz de la explosión de la deuda española en las últimas 48 horas, LaRouche precisó su importancia de la manera siguiente:

“El ritmo del derrumbe es mayor ahora que el ritmo de los intentos para sobrepasarlo. Eso significa, en esencia, que todo el sistema europeo, en su forma presente, está en el proceso de una degeneración sin remedio. Ahora bien, eso es algo comparable a lo que sucedió en Alemania en 1923, que se habían metido en una trampa, en la que el ritmo del derrumbe excede al ritmo de sus intentos para superarlo ayer.

“Por lo tanto, estamos en una situación nueva, y la única solución en Europa, en particular, es la Glass-Steagall, o el equivalente a la Glass-Steagall, sin ninguna cortapisa. La Glass-Steagall tal cual. ¡Nada de rescates! ¡Ninguno! En otras palabras, se tiene que derrumbar todo el sistema del euro. La totalidad del sistema del euro se tiene que derrumbar. Pero se tiene que derrumbar de la manera correcta; tiene que ser un derrumbe voluntario, que es como un proceso a la Glass-Steagall. Esto significa el fin del euro, en realidad. El sistema del euro está a punto de terminar, ¡porque no se le puede sostener.

“Se está desintegrando todo en Europa. Se puede rescatar de manera muy simple, mediante una operación tipo Glass-Steagall, y luego regresar a las monedas que existían antes. En otras palabras, se necesita un sistema de monedas estable, o ¡no puede haber recuperación en absoluto! En otras palabras, si la tasa de inflación es mayor que el ritmo de tu rescate, entonces lo que sucede es que cuando se intenta aumentar el rescate se aumenta la histeria. Se aumenta el ritmo del derrumbe. En otras palabras, el ritmo del derrumbe excede el ritmo del rescate.

“Y ahora se tiene a España, e implícitamente a Portugal, y la situación en Grecia. Italia va en la misma dirección. Así que el sistema actual, que Obama trata de sostener, en su muy peculiar manera, no va a funcionar. No hay esperanza para el sistema. Ni tampoco hay ninguna esperanza para el sistema estadounidense en su forma presente. Los remedios, los problemas, son algo distintos entre Europa y Estados Unidos, pero la naturaleza de la enfermedad es la misma. Ambos tienen la misma enfermedad. Se le llama enfermedad británica. Es hiperinflación.

“Entonces, ya hay una situación en la que la única manera en que se puede evitar un ritmo de hiperinflación superior al ritmo de hipercolapso es la Glass-Steagall, o su equivalente. Se tiene que salvar algo, se tiene que salvar lo esencial. Bueno, lo esencial es: Considera todo lo que cae en la categoría del rescate financiero, y lo eliminas. ¿Cómo lo eliminas? Muy sencillo: Glass-Steagall. Todo lo que no sea fungible en términos de las categorías de la Glass-Steagall, ¡no se pagan! Pero tampoco quedan como impago; simplemente no se pagan. Porque se eliminan esas cosas de las categorías que hay responsabilidad de pagar. No eres responsable de rescatar los juegos de azar, no tienes la responsabilidad de pagar las deudas de juego.

“Ahora bien, las deudas de juego constituyen la hiperinflación. Así que ahora muy bien pudiéramos decir: Estados Unidos, entre otras naciones, está en bancarrota sin remedio.

“¡Pero esa es la situación! ¡Esta es la realidad! Y lo que sucede es que toda la operación del gobierno de Estados Unidos se pasó de la cuenta. ¡Se está derrumbando! Y solo hay una cosa que se puede hacer: El equivalente de la Glass-Steagall: Se toman esas cuentas, las que tienen valor, que son esenciales para la sociedad, se congelan las monedas, sus precios, y nada de rescates. Y no se paga nada que no corresponda a un crédito real. Es la única solución. Se llegó el momento, ¡aquí está! Se encuentran en un pozo sin fondo, muy parecido a la Alemania de Weimar de 1923.

“Y en cualquier tipo de hiperinflación, esto es algo a lo que se llega. Y solo hay un modo de hacerlo. ¡Deshacerse de la deuda mala! Va a tener que suceder.

“El sistema mundial entero está en crisis. Es una crisis de desintegración general que se centra en la comunidad transatlántica. Ahí es dond está el centro de la crisis. En Estados Unidos estamos al borde de la desintegración, de un estallido; puede suceder en cualquier momento. Cuando sucederá, no lo sabemos, porque hemos visto este tipo de cosas antes, como en Alemania en 1923, noviembre a diciembre de 1923, esta era la situación. Y siguió después de eso, pero es una crisis de desintegración. Y se acabó.

“Quienes pensaron que podría haber un rescate, o que tenían alguna receta para que las cosas resultaran bien, que las cosas serían manejables, ¡todo eso se acabó! Ahora están liberados de esa pesada carga. No tienen que estar angustiados por el dólar estadounidense. ¿Por qué preocuparse de él? ¡O está muerto, o no lo está! Y el único modo de que no vaya a estar muerto, es acabando con el rescate. Esa es la situación.

“No sabemos con exactitud donde viene el punto de desintegración. Pero viene, porque estamos ya en u n sistema en el que ¡el ritmo de desintegración es mayor al ritmo de cualquier rescate posible! Y solo hay un modo en que se puede hacer eso: ¡Eliminar toda una categoría de obligaciones! Las que no encajan en las normas de la Glass-Steagall, o el equivalente a la norma de Glass-Steagall. ¡Elimínenlas de inmediato! No pagamos nada que sean deudas de juego. Que nos presenten algo que no sea deuda de juego, y quizás podamos hacernos cargo de eso”.

LaRouche concluyó con una grave advertencia:

“Si piensan que este sistema va a continuar y que pueden hallar alguna salida de este problema, no pueden salir de este problema porque ¡tú eres el problema! Tu omisión en hacer la Glass-Steagall, es el problema. Y es ¡tu falla! No culpes a nadie más: Si no se fuerza la realización de la Glass-Steagall, es culpa tuya, ¡y sigue siendo culpa tuya! ¡Es tu error que continúa!

“Y esa es la situación que tenemos en Europa y eso, en realidad, es también la situación en Estados Unidos.

“¡Pero ahí estamos! Es exactamente la situación que enfrentamos ahora, y no hay ninguna otra discusión que realmente signifique nada, hasta que podamos decidir ponerle fin al rescate, y eliminar absolutamente toda deuda ilegítima, o sea, ¡eliminar el rescate de la deuda!

“Solo hay una solución: La solución es, ¡deshacerse de la enfermedad ilegítima, la hiperinflación! Deshacerse del factor hiperinflacionario. ¡Eliminar la hiperinflación!¡No se paguen esas deudas! ¡No las eliminen, ¡solo no las paguen! Se les declara fuera de la economía, fuera de la responsabilidad del gobierno: Ya no podemos darnos el lujo de sostenerle, por lo tanto, van a tener que hallar otros remedios por su cuenta. Ahí es donde están. Tenía que llegar; ya venía”.

Fuente: spanish.larouchepac.com

Publicado el junio 1, 2012 en 1 y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 4 comentarios.

  1. Este hombre ha vaticinado tantas veces , tantas cosas y en tantas fechas que es como si escuchara llover …

  2. “Se está desintegrando todo en Europa. Se puede rescatar de manera muy simple, mediante una operación tipo Glass-Steagall, y luego regresar a las monedas que existían antes. En otras palabras, se necesita un sistema de monedas estable, o ¡no puede haber recuperación en absoluto! En otras palabras, si la tasa de inflación es mayor que el ritmo de tu rescate, entonces lo que sucede es que cuando se intenta aumentar el rescate se aumenta la histeria. Se aumenta el ritmo del derrumbe. En otras palabras, el ritmo del derrumbe excede el ritmo del rescate.

  3. Que no haya acertado en la FECHA del colapso NO SIGNIFICA que dice cosas falsas. Si tenés metástasis y te vas a morir en un corto tiempo, que más da que el médico se equivoque en unos meses, el desenlace es el mismo.

    Mí admiración al Sr. Larrouche.

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