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DIEZ ARGUMENTOS PARA CERRAR GAROÑA Y DESNUCLEARIZAR ESPAÑA Y EUROPA

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Este manifiesto para exigir el cierre definitivo de la Central Nuclear de Garoña lo han redactado un grupo de pioneros antinucleares de la década de los setenta: 

Por Navarra: Mario Gaviria, Facundo Salcedo, Abel Casado, Milagros Rubio, Patxi Tuñón.
Por Aragón: Jerónimo Blasco, Víctor Viñuales, Pedro Arrojo, José Manuel Marraco.
Por Cataluña: Santiago Vilanova, Xavier García, Pep Puig.
Por Euskadi: José Allende.
Por Extremadura: Juan Serna, Artemio Baigorri, Pedro Pazos.
Por Galicia: Pencho Santamarinas.
Por Madrid: José Manuel Naredo, Ladislao Martínez.
Por Murcia: Pedro Costa Morata, Pedro Guerrero.

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ALARMA NUCLEAR: “La pesadilla de los residuos nucleares” – DOCUMENTAL

La pesadilla de los residuos nucleares, una producción francesa de 2009 dirigida por Eric Gueret, de 76 minutos de duración y producida por Bonne Pioche  y Arte France.

¿Qué ocurre con los residuos de las centrales nucleares? El destino de estos materiales radiactivos fue durante mucho tiempo el mar. Los habitantes de pueblos enteros acaban enfermando y muriendo por  la radioatividad procedente de ríos y tierras de cultivo contaminadas por los desechos nucleares. El documental presenta los resultados de una investigación sobre la gestión de residuos nucleares en EE.UU., Rusia, Alemania y Francia. Los autores Eric Guéret y Laure Noualhat estuvieron acompañados por los técnicos del laboratorio francés independiente de control de la radiación, CRIIRAD. Ellos han detectado y medido la radiación en muchos lugares como el río Columbia de EE.UU. o la fábrica de plutonio francesa llamada planta de reprocesamiento en La Hague. La industria nuclear francesa asegura que el 96% de los materiales nucleares son “reciclados” a través del sistema de reprocesamiento. ¿Dónde va el uranio de las centrales nucleares? La empresa AREVA declara que la mayor parte del uranio reprocesado es enviado a Rusia para  enriquecerlo, sin embargo parece ser que la realidad es otra y que gran parte de este uranio queda depositado y sin ningún destino.

Contenedores con hexafluoruro de uranio (UF6), procedentes de Francia, fueron descubiertos dentro del territorio de Complejo Químico de Séversk, la factoría de reprocesamiento nuclear conocida con el nombre de Tomsk-7. Al aire libre, sin protección «Los contenedores llegaron por mar desde Le Havre hasta San Petersburgo y, desde allí, por tren. Se encuentran ahora al aire libre, sin ninguna protección, a menos de un kilómetro de una fila de edificios en donde vive gente», asegura Alexéi Tóropov, responsable regional de la Agencia Ecológica de Siberia (SEA). Séversk, localidad situada a diez kilómetros de Tomsk, tiene una población de 120.000 habitantes y sigue estando considerada «ciudad cerrada», como en la época soviética. Para acceder a ella hay que disponer de un pase especial, incluso para los ciudadanos rusos. La planta de Tomsk-7 fue en su día la mayor factoría del mundo para la producción de plutonio, elemento fundamental en la fabricación de bombas atómicas. Su último reactor dejó de funcionar hace cinco años. Pero las autoridades rusas niegan que las vagonetas que hay en Tomsk-7 lleven en su interior residuos nucleares. El vicegobernador de la región, Serguéi Tochilin, llama «materia prima» a lo que hay dentro de los contenedores. El portavoz de «Rosatom», la agencia nuclear rusa, Serguéi Nóvikov, sostiene que «el hexafluoruro de uranio no es un producto de desecho y se puede almacenar al aire libre como se hace también en EE.UU. y en Europa». Este traslado de materiales radiactivos plantea varias cuestiones: la seguridad de su transporte durante 8.000 kilómetros, la seguridad de su almacenamiento y la eficacia de su recuperación.

Parte 1/6

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Garbage Warrior – Documental

Michael Reynolds es un arquitecto norteamericano que, preocupado por el medio ambiente y por innovar en el diseño, decide implantar una casa completamente sostenible y que perjudique lo menos posible al medio ambiente: se provee agua a sí misma, mantiene automáticamente una temperatura confortable o recicla sus propios desperdicios.

Por tal de poder tirar adelante su proyecto Reynolds tendrá que batallar duramente contra la burocracia y demás instancias, convirtiéndose la suya en una historia involuntariamente cuasi-épica, para así poder presentar al gran público este modelo de vivienda. Michael Reynolds lleva 35 años rompiendo las normas de la arquitectura y sociedad convencional.

A partir de los setenta, comenzó a construir un poblado en un desierto de Nuevo México con latas de cerveza, barro, botellas de plástico y neumáticos viejos. No son pocos los seguidores de Reynolds, puesto que éstos han construído alrededor de 2.000 viviendas Earthship (literalmente, nave de tierra).

Éste sistema de trabajo ha sido rechazado por políticos y compañeros de profesión que sólo desde hace unos años, (curiosamente a partir del desastre del gran Tsunami) reconocen la validez de estas construcciones. Sus viviendas son autosuficientes casi en su totalidad, prescindiendo de recursos externos hasta puntos poco imaginables.

En ellas están integrados invernaderos que proveen de todo tipo de frutas o verduras a sus habitantes, además de un complejo sistema de filtrado de agua. El reto, según Reynolds, se ha convertido en un asunto “de vida o muerte”: el de combatir el cambio climático y la dependencia de combustibles fósiles. Según él, cualquiera puede construir su propia vivienda. Reynolds y su equipo se desplazaron a las islas Andamán (India) para la reconstrucción tras el Tsunami de 2004.

Allí levantaron catorce viviendas totalmente ecológicas e instruyeron a los arquitectos locales para que pudiesen aplicar el mismo sistema en el futuro. En 2005, tras el huracán Rita, desarrollaron un proyecto similar en México. Reynolds vive en una gran meseta de Nuevo México, donde tiene su cuartel general y su casa, cultiva sus propias plantas y diseña nuevos proyectos.

Podemos presenciar un método que se repite en los distintos diseños de Earthship: estructuras semienterradas con neumáticos en forma de “U”. El motivo: la estructura semienterrada permite regular la temperatura de la unidad habitacional con la temperatura de la tierra y la gran inercia térmica que este sistma constructivo contiene, por lo que se hace innecesario el uso de sistemas de climatización.

Parte 1/6

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Homo toxicus – Documental

Todos los días, toneladas de productos químicos se liberan al medio ambiente, tóxicos a largo plazo para los seres vivos. La mayoría de las 100.000 moléculas desarrolladas desde la II Guerra Mundial y que están presentes en los productos que usamos a diario nunca se han testado. Algunas de ellas se han introducido en nuestros cuerpos e incluso en los fetos. Hasta 247 sustancias tóxicas se han encontrado en los recién nacidos. Junto a nuestro ADN, estamos legando nuestra carga tóxica a nuestros hijos.

Parte 1/7

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Clinton conecta la sobrepoblación con el Cambio Climático

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Jurriaan Maessen
Infowars
7 de noviembre 2009

Durante una visita a la India en julio de este año, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, reveló no sólo el compromiso de su gobierno para abordar el “cambio climático global”, sino también su voluntad de vincularlo a la sobrepoblación.

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Huelva Radiactiva

Las balsas de fosfoyesos de Huelva constituyen con sus 1.200 ha uno de los vertederos de residuos industriales más extensos del mundo, situadas a 300 m de una barriada y a 1000 m del centro urbano, y que han arrasado unas marismas de gran valor biológico a orillas del Tinto. Están formadas por 100 millones de toneladas de fosfoyesos que contienen, además de yeso, elementos radiactivos (principalmente uranio 235 y 238, además de radón 222, polonio 210, radio 226 y plomo 210), una gran concentración de metales pesados (en especial arsénico, cadmio, plomo y cinc), y ácidos libres. Por si esto fuera poco, la balsa recibió accidentalmente 130 toneladas de cenizas radiactivas con cesio 137, en mayo de 1998, procedentes de la empresa Acerinox.
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